Si hoy por hoy os parece que los móviles son capaces de una barbaridad de cosas, es que no habéis oÃdo hablar del UMTS (Universal Mobile Telecomunications System), o 3G.
Referente a la nueva generación (la tercera ya) de tecnologÃa móvil que está por llegar y nos acercará a la verdadera fusión de Internet, los ordenadores y la telefonÃa móvil a niveles que dejarán en ridÃculo a los sistemas actuales.
La primera generación se basó en la telefonÃa analógica, con grandes terminales diseñados para enviar la señal muy lejos. Fueron comercializados en España bajo la marca Moviline. La segunda rompió con esta técnica para crear redes celulares (muchas redes con pequeños campos de acción) distribuidas, y se la llamó GSM (Global System for Mobile Communications) que se caracterizó por alcanzar la velocidad de 9,6 kilobits de información por segundo. Con ella llegó el escándalo y se popularizó de forma masiva el uso del móvil. En parte, porque permitÃa por primera vez el uso “digital” de la información, enviando mensajes de texto (SMS) y porque esta tecnologÃa vino de la mano de la tarjeta SIM, que independizaba el usuario del aparato. La tercera generación no se corresponde con el GPRS (General Packet Radio Service), como muchos piensan. Para los expertos, esta es la generación 2.5, por ser una evolución del GSM. GPRS alcanza 40 kilobits por segundo y con ella, basándose en el protocolo IP, el móvil se integra perfectamente en Internet, aunque todavÃa para voz se basa en GSM.
La tercera generación, por fin, es la UMTS, que alcanza la friolera de 2 Megabits por segundo. Con esta más que aceptable velocidad, las posibilidades para su integración con la Red se multiplican en tanto en cuanto es posible enviar y recibir datos cómodamente, lo mismo que hoy en dÃa con un PC conectado a Internet a través de banda ancha. Videoconferencia, envÃo de vÃdeo como si de un mensaje SMS se tratara, todo tipo de información multimedia y, además, accesible desde cualquier lugar del mundo de forma económica y fiable. Una vez que se convierta en el estándar alrededor de todo el mundo, se podrá estar conectado a Internet con las mismas capacidades desde cualquier parte del planeta a precios económicos, puesto que las señalas viajarán a través de transmisiones terrestres sin cables y por satélite gracias a las licencias de roaming entre operadores (poder hablar con el mismo teléfono desde cualquier paÃs). Además, UMTS integra la transmisión de datos en paquetes y por circuitos de conmutación de alta velocidad con lo que se podrá imponer varios sistemas de tarificación que conocemos hoy en la conexión habitual a Internet (por datos, tarifa plana, simetrÃa o asimetrÃa de transmisión…).
Mientras se impone o en los lugares donde no esté implementada, los terminales podrán combinarse sin problemas con la tecnologÃa actual. Se pretende as que el proceso de migración sea gradual, aunque realmente está resultando más lento de lo que todos esperaban. Por ahora sólo se encuentra ampliamente instaurado en Japón. En España se comercializan ahora nuevos teléfonos que soportan UMTS, pero el uso de la tecnologÃa es escaso. Se esperaba una especie de “boom” con la llegada de vÃdeo y música al móvil, el acceso a Internet y la descarga de contenido, pero la realidad ha desprestigiado las expectativas. La posibilidad de acceder a servicios de Internet desde los móviles en redes GSM, usando el protocolo WAP es algo posible actualmente, pero con una frÃa acogida por parte de los usuarios.
Desde hace años, las empresas invirtieron en esta UMTS esperando que el éxito de la telefonÃa en general se reflejara en una demanda de igual proporción por servicios avanzados. Mientras, ofrecieron pequeñas pÃldoras escalonadas que permitÃa la tecnologÃa: GPRS es una prueba de ello. Tras las inmensas inversiones, la rentabilidad del proyecto todavÃa está por ver. El ejemplo más claro en España lo representa la compañÃa Xfera. Xfera sonaba como futuro operador de telefonÃa móvil UMTS en España desde 2000, y por ello se creó la falsa impresión de que España serÃa de los primeros paÃses europeos en montarse en el carro de la nueva tecnologÃa. Pero el tiempo ha demostrado que simplemente ha sido de las primeros paÃses en adjudicar licencias, y que para implantarla, incluso hoy, aún falta tiempo. Xfera se hizo con su licencia a través de concurso público, pero se encuentra en estado crÃtico y podrÃa ser retirada, por no haber podido cumplir sus compromisos con la Administración. SerÃa ejecutada por el Gobierno si se mostrara que el operador no cumple con sus compromisos. Xfera es el único operador en España que aún no tiene actividad comercial, pues esperaba despegar directamente con la llegada del UMTS, pero no ha estado disponible en los plazos previstos, el Gobierno se ha negado a cederle espacio para operar con GSM o GPRS y además, aunque lo hiciera, comenzarÃa con una desesperante desventaja con respecto a las demás operadoras.
Desde que en 1998 se comenzara a especular con este nuevo estándar, se hablaba de 2001 ó 2002 como fechas para el despegue comercial. Como hemos podido comprobar, no se han cumplido las expectativas, y a dÃa de hoy, pocos son los que siquiera conocen esta nueva generación por llegar. Lo que sà está claro es que pronto se implantará, y los que quieran usarla deberán cambiar el terminal, al igual que ocurrió con la migración al GSM, no soportado por los móviles más antiguos. Estas últimas navidades han resultado un buen baremo para comprobar la disposición del usuario a cambiar a un móvil con cada vez más prestaciones. Veremos si son aprovechadas cuando no sólo el móvil lo permita, sino también la infraestructura.

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