Pensemos en microprocesadores. A muchos les vendrá a la cabeza la palabra Pentium, a otros Intel y AMD… ¿pero cuántos realizan una clara distinción? “A ver, ¿qué arquitectura? ¿x86? ¿Sparc? ¿La extinta Cyrix? ¿Motorola?”…
Desgraciadamente, muchos piensan que saber escribir en MS-Word es saber informática, que un ordenador es necesariamente PC o que un procesador es un “Pentium 4″. El marketing funciona y las palabras mandan más que los propios hechos.
Cuando alguien pensó que sería conveniente vender un ordenador a todo el mundo y que pudiesen así jugar (allá por 1990) Intel decidió realmente jugar con el marketing. Ya estaba bien de procesadores con nombres extraños como 286, 386 o 486 DX… ahora se llamarían Pentium, que es algo que todo el mundo puede recordar, y suena lo suficientemente sofisticado como para impresionar al vecino cuando algún “experto” acaba de comprar uno. A la hora de saltar hacia la cuarta generación, los números romanos se volvían demasiado complicados para el populacho, así que mejor pasar del “Pentium III” al “Pentium 4″ y así todos contentos.
Es una lástima porque en realidad, esto es saber mucho de un grano de arena en la playa. Intel no es la única empresa de microprocesadores en el mundo, ni, desde luego tecnológicamente hablando, la mejor. Es la que mejor ha sabido jugar sus cartas, eso sí, como ya hiciera Microsoft, la empresa más cutre que mejor pisó las cabezas de los demás en el momento exacto. Existen procesadores para todos los gustos, y “Pentium” es el nombre comercial de un modelo con la arquitectura x386 fabricado por la empresa Intel. Athlon es el nombre comercial de un modelo con la arquitectura x386 fabricado por AMD. Sparc es el nombre de un modelo con su propia arquitectura fabricado por Sun, 680×0 es otra arquitectura de procesadores que fabricaba Motorola (sí, la de los móviles también sabían hacer microprocesadores), hoy en día, el sistema Macintosh (que no son PC) usan PowerPC, otra filosofía de procesador… y así hasta que nos aburramos, pues durante la historia han existido muchas arquitecturas, aunque parezca que la única que ha sobrevivido haya sido la x86.
Pero ahora parece que los caminos se entrecruzan y que las empresas líderes en el mercado doméstico (Intel y AMD) deciden ir por caminos distintos. La arquitectura de los procesadores, la manera de crearlos, su “filosofía”, hasta ahora había estado divida según el conjunto de instrucciones. Podían ser complejas “CISC” o reducidas “RISC”. Ahora Intel decide que existe otra manera de hacer las cosas… EPIC (Explicitly Parallel Instruction Computers), que rompe con todo lo conocido hasta el momento. AMD cree que es posible dar una nueva vuelta de tuerca a los x86, presentando una nueva generación de nuestros viejos amigos.
Y todos esto bajo el contexto de los 64 bits (que define la cantidad de memoria que puede “direccionar” o a la cantidad que puede acceder en un momento dado el procesador) El mundo de los 64 bits es muy curioso. Existe desde hace años en otras casas, pero digamos que permanecían aisladas, útiles para señores con bata blanca en laboratorios muy específicos y fabricados por otras empresas más especializadas. Por ejemplo Alpha de Compaq corría a unos impresionantes 200 Mhz… ¡En 1992!, ya con arquitectura de 64 bits. Destacaba sobre otras CPU como la MIPS R4000 a 64 bits que corría a 100 MHz y el mejor modelo de Intel a 32 bits apenas llegaba a los 25 Mhz por aquel entonces.
Intel ha llamado a su nuevo “cacharro” (es físicamente bastante grande) Itanium, por aquello de que a la gente le vaya sonando a Pentium y rápidamente asocien “ordenador-Itanim”. El problema de este procesador será que, al romper con su filosofía actual de 32 bits e intentar crear una nueva arquitectura, los programas actuales no pueden ser ejecutados en este procesador. Sería necesario “reprogramarlos”. Para mantener la compatibilidad Intel introduce una unidad de 32 bits que sirve para poder ejecutar todo nuestro software actual. Agradecidos quedaríamos si no fuera porque esta unidad de 32 bits “extra” es mucho más lenta que un Pentium III de hace algunos años, por ejemplo. Por tanto, se desaconseja absolutamente usar este procesador para correr el Windows XP actual. Habrá que ejecutar un Windows XP actualizado, completamente nuevo pensado para este procesador. Quien dice XP dice cualquier aplicación de sobremesa. Se podría pensar que Intel compite por el mercado de los servidores.
AMD ha hecho lo contrario, mejorar de manera espectacular su arquitectura x36 de 32 bits y aparecer con un nuevo procesador bajo el brazo (con el nombre comercial de Opteron) que sí supone una gran mejoría con respecto a los procesadores actuales, pero que, precisamente por esto, arrastra un lastre considerable. No se adapta, y ya se sabe “renovarse o morir”. Se podría decir que AMD ha optado por el mercado de sobremesa. Pero sabemos de buena tinta (la experiencia) que la tecnología de los servidores pasa luego a manos de los usuarios, como quien hereda la ropa usada de sus hermanos mayores. De hecho, hace bien poco, a finales de septiembre, AMD lanzaba su gama para usuarios domésticos de 64 bits, llamada Athlon64, el primer procesador de 64 bits orientado al usuario medio. Intel no quería quedar a la zaga, y ya se rumorea algo sobre “algo” con nombre clave “Yamhill”, una especie de Pentium 4 especial que tendrá la posibilidad de ejecutar 64 bits. Lo que pasa es que Intel ha sido más cautelosa, pues aún no se sabe el impacto real que tendrá esta arquitectura en el mundo real de usuarios domésticos.
Pero cuando Intel (aliado con Microsoft) meta las zarpas en el mercado con su primer procesador de 64 bits, nada volverá a ser lo mismo, y seguro que nos intentan convencer de que lo inventaron. Además, los primeros Itanium saldrán con velocidades entre 700 y 800 Mhz. Sí, así de “lentos” porque, al mismo número de ciclos de reloj (el metrónomo interno del procesador) pueden trabajar simultáneamente con más datos, por eso son más rápidos. No todo son GigaHerzios, y esto hará que pensemos un poco antes de comprar un nuevo ordenador fijándonos simplemente “a cuántos megahercios puede correr”. A partir de ahora, la carrera por impresionar con este indicativo de velocidad (ni más ni menos importante que otros mucho menos valorados) queda atrás en favor de otros factores.
Este tema es muy complicado, pues cada procesador tiene varias gamas, hermanos, padres, sistemas, arquitecturas…. prometo algún otro artículo que aclare un poco el galimatías que haya podido ocasionar en las personas poco duchas en el tema.

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Me pareció muy bueno tu descripción de los procesadores para uno como usuario neófito en el asunto.
Saludos