Cada vez más, el reproductor DVD invade los hogares, por primera vez podemos comprar uno gastando menos dinero que en un dÃa de excursión familiar.
El reflejo es patente: en los (hasta este momento llamados) video-clubs, se han multiplicado los aparadores y tÃtulos recogidos sobre este soporte; todos los coleccionables periódicos de los kioscos ofrecen posibilidad de adquirirlos en DVD prácticamente por el mismo valor que en VHS.
Parece que a los productores de contenidos audiovisuales les interesa tanto como a nosotros, los usuarios, el uso del DVD. A pesar de que la tecnologÃa DVD (Digital Versatile Disc) hace ya años comenzó su desarrollo fue a finales del pasado 2002, coincidiendo con la arremetida comercial navideña, cuando realmente se popularizó y difundió este formato enfocado en principio a ocupar el lugar del VHS como soporte audiovisual doméstico para los tÃtulos cinematográficos de todas las épocas o el último concierto de tu grupo musical favorito.
Sus ventajas frente al VHS son evidentes. Mayor resolución de imagen y mejor calidad de sonido en menor espacio con mayor durabilidad parece argumento más que suficiente para desbancar a ese apreciado “video” que en ocasiones llevaba ocupando un lugar privilegiado en nuestras familias desde mucho antes de la caÃda del muro de BerlÃn. Pero no ha sido eso lo que ha ocurrido. No se ha visto ningún VHS en los contenedores ni se han desarrollado plantas de masivo reciclaje de cinta magnética. Hasta este momento el DVD no habÃa presentado una de las caracterÃsticas del vÃdeo que más ha contribuido a nuestra posmoderna rendición ante el mundo de la imagen y también a su parcial dominación. Grabar es tan importante para el aparato visual que reine en el hogar como reproducir. Imposible renunciar a inmortalizar el programa favorito, esa pelÃcula que siempre empieza a las 5 de la mañana o el último derbi futbolero (según gustos), sobre todo después de 15 años haciéndolo. En consecuencia el DVD grabador se ha acercado desde los estudios profesionales a nuestros hogares, a unos precios cada vez más razonables, para instalarse por un periodo indefinido de tiempo.
Â
La grabadora ideal no existe
Si está pensando en comprar un DVD grabador lo primero que va a encontrar es una oferta algo limitada. Como producto novedoso que es en nuestro mercado, podemos encontrar unas decenas de modelos como mucho; situados en su mayor parte entre los 500 y los 800 euros, la franja de precios libre entre los lectores DVD de gama media y alta. Es una opción viable y recomendable tantear las posibilidades de compra vÃa internet en tiendas-web allende el Atlántico donde se puede encontrar algún “chollo”.
Decidido un presupuesto aproximado podemos empezar a estudiar posibilidades. En este momento, al ser un mercado y una tecnologÃa en desarrollo lo único que tienen en común la mayorÃa de DVD grabadores es precisamente grabar sobre discos DVD.
CaracterÃsticas generales
En principio habrá que tener en cuenta para la elección, caracterÃsticas muy genéricas como el mando a distancia, si nos gusta más o menos el “display” que sale en pantalla para guiarnos en su utilización… Cada marca presenta distintos modos de uso de sus aparatos, ninguno de ellos tan sencillo como serÃa deseable, asà que no será una perdida de tiempo probar y ver de cerca el funcionamiento de cada aparato para encontrar el que más se adapte a nuestras necesidades y gustos antes de tomar una decisión definitiva. Casi todos los modelos ofrecen tres modos de grabación diferentes, de calidad progresiva y directamente proporcional al espacio que ocupará la grabación. Es similar al LP/SP de algunos videos, pudiendo asà usar un disco para grabar una sola pelÃcula con una calidad excelente o hasta tres con una calidad claramente peor. Sin embargo en unos hay que formatear el disco antes de empezar la grabación, otros graban primero a un disco duro que presentan para luego escribir sobre el disco, otros graban directamente sobre el disco como en los videos convencionales. También toparemos con distintos modos de programación de la grabación, desde manual hasta automática a través de códigos numéricos o de barras. Además encontraremos distintas posibilidades y modos de borrado, edición (punto importante, dependiendo del uso que se le vaya a dar): por secuencias, del disco completo…etc.
El grabador DVD se enmarca entre los aparatos fundamentales en el hogar digital. Es más que probable que en un futuro próximo queramos usar funciones compartidas con su PC, equipo musical, cámara digital… La posibilidad de registrar directamente programación televisiva sobre DVD es la aportación más novedosa que hacen estos aparatos pero el DVD también presenta caracterÃsticas ventajosas frente al CD para almacenar datos informáticos, música, hacer álbumes fotográficos… por eso es de vital importancia comparar la conectividad entre las distintas marcas y modelos.
La mayorÃa de ellos presentan posibilidades de conexión suficientes pero no está de más asegurarse e informarse bien de las que presenta en concreto el aparato que pensamos adquirir.
Los discos
Y entramos en un tema crucial: los DVD vÃrgenes, el soporte de la grabación, el disco propiamente dicho. Estos discos son aparentemente iguales a los ya clásicos CD pero tienen mucha mayor capacidad de almacenaje, lo que permite almacenar en ellos contenidos con alta calidad de imagen y sonido. Igual que los cedés, y a diferencia de los vinilos, es un láser el que lee la información impresa en surcos concéntricos de modo que no hay contacto fÃsico y su deterioro es prácticamente nulo. Son varios los formatos y, aunque existen ya sistemas capaces de grabar y leer cualquier formato, son una minorÃa, no son totalmente fiables y se encuentran entre los más exigentes en cuanto a presupuesto. Nos encontraremos ante una elección, podremos grabar sobre unos tipos de disco y no sobre otros, por eso es fundamental tener claras sus caracterÃsticas y diferencias.
Â
Hay dos grupos principales, los DVD-(R o RW) y los DVD+(R o RW). En ambos casos nos encontramos ante discos que pueden ser gravables por una o dos caras (4,7 o 9,4 GB de capacidad respectivamente, entre 2 y 4 horas de grabación de calidad máxima); para un solo uso (R) o reescribibles (RW). Son diferencias técnicas y comerciales las que los separan. Los DVD- tienen de momento una mejor compatibilidad con los lectores DVD ya presentes en el mercado mientras que los DVD+ presentan algunas ventajas técnicas en cuanto a grabación facilitando la posibilidad de grabación mixta, tanto de datos como de imágenes. Puede ser que triunfe totalmente uno de los dos formatos (no falta quien recuerde la lucha que contemplamos atónitos entre el BETA y VHS en el caso de los vÃdeos convencionales), pero, en principio, parece mucho más probable que convivan con diferentes usos y que la mayorÃa de grabadoras acaben soportando los dos tipos de disco. No debemos olvidar el DVD-RAM, formato con las mejores posibilidades de grabación para video y datos pero no compatible con la mayorÃa de lectores DVD-ROM de nuestros ordenadores personales y algo más complejo en su uso, es más parecido a un disco duro portátil.
En resumen, si el DVD presenta sobradas ventajas sobre el vÃdeo y el cedé la posibilidad de grabar sobre DVD es un adelanto evidente que exige como contrapartida dedicar algo de tiempo a estudiar las distintas posibilidades que se ofertan para no caer en el error de hacerse con un aparato maravilloso que no nos sirve para nada.

Otros Reportajes:
Los más comentados:
Peligro instantáneo: La mensajerÃa instantánea y sus problemas de seguridad (12)
Phishing: La nueva moda de las estafas por Internet (10)
Contraseñas: ¿Elegimos bien? (10)
AMD vs. Intel: Pequeña historia de los procesadores (10)
Wireless: Cuando no hacen falta cables, se está menos seguro (8)



Estás en:


