El anuncio de intenciones, además de hacerse en China —uno de los mayores contaminantes—, cuenta con la colaboración del presidente de China Mobile, Wang Jianzhou, y el CEO de la división de dispositivos de Huawei. Es decir, las empresas chinas del sector de telecom que más deben contaminar debido a sus volúmenes aparecen apoyando una iniciativa que obliga al resto de operadores y fabricantes a reaccionar con la misma potencia o más, por aquello de que siempre se ha acusado a los chinos de ignorar “olímpicamente” el cambio climático. The Climate Group también está apoyando esta iniciativa junto a GSMA.
En este contexto, el manifiesto marca los siguientes objetivos para la industria.
El primero sería reducir las emisiones por conexión en un 40 por ciento para 2020, en relación a los niveles registrados este mismo año. Las emisiones por conexión involucran el gasto energético de toda la infraestructura necesaria para habilitarla. Para esa fecha, se espera que haya 8.000 millones de conexiones en el mundo, según datos de GSMA, por lo que la emisión de gases se mantendría constante con los niveles actuales, de realizarse el objetivo de reducir las emisiones en un 40 por ciento.
Como segundo objetivo, GSMA quiere colaborar con los fabricantes de dispositivos para que su consumo de energía se reduzca también en un 40 por ciento para 2020, tanto en modo de descanso como cuando está en uso. Esta misma métrica aplica para los fabricantes de infraestructura.
Además, GSMA espera poder convencer a los gobiernos, participando en Copenhague en diciembre, sobre la necesidad de que las comunicaciones celulares sean parte del plan de acción para reducir las emisiones de otras industrias. La utilización de servicios de telecomunicaciones puede eliminar, por ejemplo, emisiones producidas por el sector del transporte, dice Rob Conway, CEO de GSMA.
En el mismo día en que GSMA lanza su manifiesto de intenciones para combatir los efectos del cambio climático, la asociación anuncia un acuerdo con International Financial Corporation (IFC), división para el sector privado del Banco Mundial, para que los operadores en países emergentes cuenten con su asistencia para desarrollar programas que incluyen la utilización de energías renovables en su infraestructura de telecomunicaciones. El objetivo es que para 2012, el desarrollo e implementación de infraestructura que no requiera conectarse a la red eléctrica sea una realidad comercial y financiera para los operadores.
La GSMA cree conveniente el desarrollo de este tipo de soluciones, no sólo desde el punto de vista climático, sino de costos, pues de seguir utilizando generadores diesel para proveer de energía a la infraestructura que no tiene acceso a la red eléctrica, los operadores incurrirán en un gasto de 14.600 millones de dólares en 2012 relacionados con ese insumo.
Ya hay varias empresas como Motorola, Ericsson, Huawei o Nokia Siemens Networks (NSN) que han realizado pruebas con energías renovables para potenciar su infraestructura. Además, el proveedor de India, VNL, cuenta con una solución GSM específicamente adaptada para funcionar únicamente con paneles solares.
Fuente: TeleSemana
Proponer tu RSS para Últimas Noticias
Otros Reportajes:
Google muestra Chrome OS, su sistema operativo en línea »
Los más comentados:
Peligro instantáneo: La mensajería instantánea y sus problemas de seguridad (12)
Phishing: La nueva moda de las estafas por Internet (10)
Contraseñas: ¿Elegimos bien? (10)
AMD vs. Intel: Pequeña historia de los procesadores (10)
Wireless: Cuando no hacen falta cables, se está menos seguro (8)



Estás en:



